Hoy me volví a acordar de ellos, hoy volví a hablar con algunos de ellos.
Esta es en verdad unas de las amistadas que por alguna alguna razón, a pesar de que no nos vemos nunca, y en verdad no nos vemos nunca, perduran.
No es como otras amistades que he tenido a las cuales, por el simple hecho de no volver a verse de manera diaria, se pierden.
Esto es bastante agradable, y como me dijo Paulo recién, al hablar con él, "hablar con alguno de ustedes, es como hablar conmigo mismo".


