Este libro tuvimos que leer en el club de lectura, asi que empecemos: la historia en general me pareció buena y parte de una premisa que engancha bastante, pero el libro se me hizo bien denso. Entiendo el contexto literario de los años 70 y que mostrar con tanto detalle cómo funcionaba un psiquiátrico probablemente era bastante novedoso. Aun así, siento que cae en el pecado de querer mostrar más de lo necesario. La historia se sigue fácilmente, pero desde la mitad empecé a sentir que se hacía demasiado larga.
La novela sigue a Alicia Gould de Almenara, quien ingresa a un hospital psiquiátrico supuestamente como detective privada para investigar un asesinato. Sin embargo, existe otra versión: Alicia habría intentado envenenar a su marido y padecería un delirio paranoico que la llevó a inventarse toda esa investigación. Desde ahí, el libro juega constantemente con la pregunta de si Alicia está realmente infiltrada o si todo forma parte de su enfermedad.
Alicia me pareció un personaje muy perspicaz y bien cabrona con sus weas. Tiene unos aires de superioridad enormes, pero le funcionan porque es extremadamente inteligente y sabe argumentar y convencer a quienes la rodean. Al principio es fácil comprarle completamente su versión, pero desde más o menos la mitad empiezas a pensar: “ya, capaz que esta señora sí esté loca”. Esa ambigüedad entre cordura y locura fue de lo que más me gustó.
También rescato cómo muestra el funcionamiento del psiquiátrico y las historias de quienes viven ahí, aunque esto mismo terminó jugando en contra. Hay una cantidad enorme de pacientes, cada uno con su historia, diagnóstico y apodo, y llegó un momento en que sentía que no necesitaba conocer individualmente a tanta gente. Lo mismo con las explicaciones: muchas veces pensé que el autor perfectamente podría haber llegado al mismo punto con varias páginas menos.
El desenlace no fue algo que me volara la cabeza, porque evidentemente en algún momento íbamos a descubrir cuánto había de cierto en la historia de Alicia. Lo interesante es que, incluso cuando conocemos su diagnóstico, ella siempre termina quedando “bien”: inteligente, grandilocuente y capaz de imponerse. Y quizás ahí está mi reflexión: un diagnóstico por sí solo no te va a explicar quién eres si tú tampoco estás dispuesto a cuestionarte y hacerte cargo de tus propias acciones.
No sé si lo recomendaría tanto. No sentí que perdiera el tiempo leyéndolo porque la historia es buena, tiene buenos giros y entiendo por qué se convirtió en una novela tan conocida, pero creo que habría disfrutado mucho más una versión bastante más corta. En volá sale mejor ver la película, que cuenta prácticamente la misma historia y va más al grano. Considerando todo lo bueno, pero también lo eterna que se me hizo por momentos: 2,5 de 5. ★★⯨☆☆
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