Agradezco tener trabajo. Pero ya BASTA. Estoy cansado de venir al norte. Quiero que d me manden a la zona central o al sur, cambiar de aire, con menos restricciones y una forma de trabajo más humana. El norte me tiene CHATO. Las mineras me tienen CHATO. Esta modalidad de trabajo también me tiene CHATO. Me pesa sentir que incluso mi vida privada está bajo control: no poder compartir un vino con mi papá un domingo, no poder relajarme fumándome un caño con un amigo un sábado, tener que estar siempre midiendo lo que hago, como si nunca dejara de estar en la pega.
Y lo peor es que ni siquiera en los días de descanso hay descanso real. Siempre aparece algo, siempre hay una solicitud, un pendiente, una preocupación. Al final, todo se reduce a lo mismo: trabajo, trabajo y más trabajo. Siento que uno nunca se desconecta de verdad.
Que desgastante. Me quiero bajar wn... A veces parece que la vida se reduce a cumplir y producir, sin mucho espacio para simplemente vivir.
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