martes, 17 de febrero de 2026

 Me salió una publicación en instagram y escribí esto pensando en publicarlo, pero al final para que? 

como este es mi espacio personal, lo pondré aquí

Gracias, Nicolás, por hacerme ver la clase de persona que fuiste conmigo. Aunque lo conversamos en dos oportunidades, eso no borra lo que hiciste. Yo te consideraba uno de mis mejores amigos: te abrí mi vida, mi familia, mis temores y mis amores. Y aun así, me traicionaste de la peor manera posible. Esa traición no solo quebró nuestra amistad, también me enseñó, de forma brutal, lo que significa ser herido por alguien a quien uno quiere de verdad. Gracias a eso —y pese al dolor— maduré y aprendí a cuidarme mejor, a desconfiar de quienes ofrecen amistad sin ser capaces de sostenerla.

Por otro lado, también gracias al otro Nicolás. A ti, que me decías que me amabas mientras me mentías de la peor forma. Me hiciste sentir menos frente a otros, me dejaste con cosas compradas para recibirte, con una casa preparada y un regalo de Navidad que terminé botando a la basura. Mientras yo te esperaba durante tres días, tú estabas acostándote con otros, y a mí me repetías por meses que no podías tener relaciones conmigo. Ese abuso psicológico también me hizo crecer. Me enseñó que, aunque alguien diga que te ama, no siempre es seguro entregarse por completo. Y está bien no hacerlo. Pensar en uno mismo puede parecer egoísta, pero muchas veces es necesario para cuidarse. Eso también lo aprendí contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario